Todo empezó sin un plan
Como muchas de las mejores cosas de la vida, My Studio no nació de un plan perfectamente diseñado. Surgió mientras caminaba.
Cuando empecé a aprender diseño 3D jamás imaginé que acabaría creando este producto. Simplemente vi algo que me fascinaba y decidí aprenderlo a fondo. No tenía claro dónde me llevaría aquel camino, pero sí sabía una cosa: me encantaba crear.
Empecé diseñando objetos pequeños. Muebles. Elementos decorativos. Después llegaron las habitaciones completas. Espacios enteros donde podía experimentar con la luz, los materiales y la decoración.
Y entonces apareció una idea.
Como apasionada de los interiores, pensé que sería maravilloso poder tener esos espacios en papel y redecorarlos una y otra vez. Así nacieron mis primeros libros para colorear.
El secreto que nadie veía
Había algo que me fascinaba de aquellas ilustraciones.
Algo que solo yo podía ver.
Detrás de cada dibujo existía un espacio real creado en 3D. Un entorno donde las luces, las sombras, los reflejos y los materiales se comportaban exactamente como lo harían en la realidad.
Tener acceso a esas referencias cambió por completo mi forma de pintar. Mis ilustraciones empezaron a ganar profundidad, volumen y realismo.
Y entonces pensé:
El primer intento
Estaba decidida a que cualquier persona pudiera entender el espacio igual que yo.
Por eso empecé creando las guías de sombras para mis ilustraciones.
Era una forma de compartir parte de ese proceso invisible y ayudar a comprender mejor cómo funcionaba cada habitación.
Funcionó, pero seguía sintiendo que faltaba algo.
La idea que lo cambió todo
Durante mucho tiempo me hice la misma pregunta:
¿Cómo puedo hacer llegar el espacio real en 3D para que otras personas puedan entender el alma de cada habitación?
¿Cómo puedo conseguir que lo recorran, lo disfruten y lo exploren antes de empezar a colorear?
¿Y si pudieran entrar dentro del espacio?
¿Y si pudieran observar cada rincón, cada textura y cada juego de luces exactamente igual que yo?
Construyendo algo que no existía
La idea parecía sencilla.
La realidad no lo fue tanto.
Bienvenido a The Interior Studio
Hoy puedo decir con orgullo que la primera colección inmersiva de interiores diseñada para explorarse antes de colorearse ya es una realidad.
The Interior Studio te permite explorar cada espacio antes de colorearlo, recorrerlo.
Precio fundador
Ahora mismo puedes acceder a The Interior Studio por 29 dólares.

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